También somos demócratas los que no estamos concentrados en Sol. De facto, somos muchísimos mas los indignados que no hemos salido a la calle y que pensamos que hay también otras formulas de regeneración. La primera, esencial, respetar las reglas. Si nos cargamos esa pauta mínima de convivencia, amigo, estamos abriendo la Caja de Pandora y mañana se echarán a la calle otras 10.000 personas reclamando la abolición de los partidos y la instauración de la República de los Sabios, los Buenos y los Rectos. Eso lo compartieron Platon y Hitler, si bien sus concepciones del vicio y virtud divergían sustancialmente. Peligrosa maniobra, expuesta siempre a ser cooptada por el mas vociferante, el mas demagógico o el mas fuerte (que en democracia -no os enganeis- no es ni el ejercito ni la policia)
Creo que habríais quedado como los ciudadanos responsables que mayoritariamente sois si este fin de semana (Jornada de Reflexión previa a las elecciones) os hubierais retirado, dejando claro que era por respeto a unas leyes cuya modificación propugnais. De este modo habríais demostrado a los políticos que la ciudadanía sabe respetar las leyes mejor que ellos y cerrariais cualquier critica (legitima) de aquellos que cumplimos las leyes democráticas (aun sabiéndolas perfectibles y aún no aceptándolas). También cerrariais las criticas de aquellos que sencillamente quieren que todo se quede igual.
No estamos en una dictadura, amigo, y ciertos gestos de resistencia heroica AQUI son solo una torpe ilegalidad que nos molestan y preocupan a una mayoria de ciudadanos igualmente respetables. Se que ansiais ser parte de un proyecto noble y compartido, se que acumulais años de frustración y estáis (estamos) indignados pero no deberíamos olvidar que las formas, en democracia y en sociedad, son muy importantes y base de la convivencia.
Es una apuesta noble y necesaria la vuestra, pero conmigo que no cuente quien decida saltarse las leyes, por el simple hecho de no compartirlas. Además, me temo que como tantas otras nobles ideas va a ser tergiversada (estáis facilitando que sea asi), manipulada (por vuestros enemigos a izquierda y derecha) e instrumentalizada políticamente. Esa podría ser la gran paradoja. Dentro de unos años todos los lideres políticos podrán decir para oxigenar sus inconsecuencias: " Yo estuve alli" (¿no estuvieron también muchos de los que hoy nos indignan en mayo del 68?)
En la maravillosa novela de Lampedusa (o su espléndida adaptacion de Visconti al cine) es el conde de Salinas quien afirma (ante la llegada inminente de los garibaldianos): "Que todo cambie para que todo permanezca igual..." Una novela clarividente de un autor culto, sabio e idealista.
Suerte con vuestro sueño, que es el mismo que el mio pero con otros ropajes.
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