miércoles, 30 de mayo de 2012

ASESORES DE IMAGEN, PERSONAL SHOPPER Y ESENCIA

Empezamos a perder la inocencia y la vieja naturalidad cuando consentimos que un "asesor de imagen personal", alguien con un largo Cv y trilingüe, nos dijera que traje era mas adecuado a nuestra personalidad, que colores atraían a las masas del enjambre en el que vivimos y cuando y cómo debíamos sonreír (funerales incluidos).

Hoy la naturalidad se estudia, la improvisación se prepara, lo espontáneo se ha diseccionado mil veces en un aséptico laboratorio. Luego llegaron los "Personal Shopper" y se consumó la tragedia, pues no solo nos disfrazaban de lo que no éramos, sino que nos descubrían cuales eran nuestros caprichos y donde comprarlos. Hemos aceptado ser convertidos en "androides de protocolo" (serie C3PO) o, casi peor, "animatronics" de Disneyland. Máquinas desvirtuadas en movimiento continuo.


Hemos dejado de ser contingentes (Memento mori: recuerda que has de morir), para pasar a ser simplemente previsibles y fungibles (recuerda que has de consumir). Nos hemos convertido en tristes opositores a una imagen tan perfecta como inalcanzable; en opositores eternamente suspendidos y por ello permanentemente frustrados.

En otros tiempos los sueños, las aspiraciones, las metas eran poliédricas y teníamos de donde escoger: uno quería ser tan apolíneo como el David, otro tan piadoso como San Francisco, éste tan brillante como Chesterton, aquel tan aguerrido como Orellana, tan fiero como Bertrand Du Guesclin, tan sensible como Becquer, tan cínico como Wilde, tan pensador como Kant, tan musical como Mozart, tan plástico como Velazquez, tan culto como Toynbee, tan valiente como Juana de Arco, tan imaginativo como Julio Verne ... Hoy, sin embargo, solo queremos ser físicamente perfectos, eternamente jóvenes y aparentar (solo aparentar) una felicidad mas imposible cuanto mas buscada (como el arco iris o la línea del horizonte: cuanto mas pretendes tocarlos mas se alejan).

Termino con un pasaje de Dylan Thomas: “No entres dócilmente en en esa buena noche. Lucha, ¡lucha con rabia contra la muerte de la luz

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Tus comentarios son bienvenidos, con el único requisito del respeto y educación debida. El autor de este blog no se hace responsable de los comentarios o ideas vertidas por otras personas.